
Querétaro está entrando en una nueva etapa de desarrollo tecnológico con la llegada de uno de los proyectos de centros de datos más grandes de América Latina. CloudHQ, un líder global en infraestructura de hiperescala, anunció una inversión de 4.8 mil millones de dólares para construir un campus de seis instalaciones en el estado. El proyecto forma parte de Plan México, una iniciativa federal que busca posicionar al país como referente en servicios digitales de nueva generación.
El anuncio se realizó en septiembre de 2025 durante una conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum. El director de operaciones de CloudHQ, Keith Harney, confirmó que el campus de Querétaro abarcará 52 hectáreas y tendrá capacidad para soportar hasta 900 megavatios de carga computacional. Las instalaciones estarán orientadas a servicios en la nube y aplicaciones de inteligencia artificial, con operaciones previstas para iniciar en 2027.
Para abastecer al campus, CloudHQ desarrolla una subestación dedicada de 900 MW y una subestación de maniobras de 2 GW, lo que permitirá un suministro energético estable para cómputo de alto rendimiento. La empresa ya aseguró suficiente capacidad para la primera fase de 200 MW, lo que sienta las bases para futuras expansiones.
Este nivel de infraestructura no tiene precedentes en el panorama mexicano de centros de datos. La magnitud del proyecto refleja la creciente demanda de procesamiento para inteligencia artificial, almacenamiento en la nube y servicios digitales seguros en la región. La ubicación estratégica de Querétaro, su red eléctrica estable y su cercanía con corredores industriales lo han convertido en un punto clave para desarrollos de hiperescala.
La fase de construcción se estima que generará 7,200 empleos, muchos de ellos en áreas de ingeniería y especialidades técnicas. Una vez en operación, el campus dará trabajo a 900 profesionales de alto nivel, fortaleciendo la reputación del estado como un centro de innovación y servicios avanzados.
Autoridades locales han destacado la importancia de preparar talento y cadenas de suministro. El proyecto requerirá coordinación entre proveedores de energía, constructoras y operadores de servicios digitales, lo que generará efectos económicos en toda la región.
México se está consolidando como el destino líder en América Latina para inversiones en centros de datos. El crecimiento de la inteligencia artificial, el nearshoring y las regulaciones de soberanía de datos han impulsado la demanda de infraestructura segura y escalable. El avance de Querétaro refleja la confianza de los inversionistas, aunque el éxito a largo plazo dependerá de fortalecer las cadenas de suministro locales y garantizar acceso confiable a energía.
El campus de CloudHQ se perfila como una pieza importante de la estrategia digital nacional. A medida que el país amplía su presencia en la economía tecnológica global, Querétaro está tomando un papel central dentro de esta red.
Aun así, no todas las opiniones son favorables. Algunos grupos ambientalistas han expresado preocupación por la cantidad de energía que requieren las instalaciones de hiperescala y por el posible impacto en los recursos hídricos de la región. Otros señalan que el ritmo acelerado de desarrollo podría presionar la infraestructura existente o concentrar los beneficios en zonas industriales específicas. Estos sectores piden supervisión continua y planeación transparente para asegurar que el proyecto avance de manera sostenible y equitativa para el estado.
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Massive Data Center Investment Coming to Querétaro
Querétaro is entering a new phase of technological development with the arrival of one of the largest data center projects in Latin America. CloudHQ, a global leader in hyperscale infrastructure, has announced a $4.8 billion USD investment to build a six-facility campus in the state. The project is part of Plan México, a federal initiative to position the country as a benchmark in next-generation digital services.
The announcement was made in September 2025 during a morning press conference led by President Claudia Sheinbaum. CloudHQ’s Chief Operating Officer, Keith Harney, confirmed that the Querétaro campus will span 52 hectares and support up to 900 megawatts of computing load. The facilities will be geared toward cloud services and artificial intelligence, with operations expected to begin in 2027.
To power the campus, CloudHQ is developing a dedicated 900 MW substation and a 2 GW maneuvering substation, ensuring reliable energy delivery for high-performance computing. The company has already secured enough capacity for the first 200 MW phase, laying the groundwork for future expansion.
This level of infrastructure is unprecedented in Mexico’s data center landscape. The scale of the project reflects the growing demand for AI processing, cloud storage, and secure digital services across the region. Querétaro’s strategic location, stable energy grid, and proximity to major industrial corridors have made it a natural choice for hyperscale development.
The construction phase is expected to generate 7,200 jobs, many of them in specialized engineering and technical fields. Once operational, the campus will support 900 permanent high-skill positions, contributing to the state’s growing reputation as a center for innovation and advanced services.
Local officials have emphasized the importance of workforce development and supply chain readiness. The project will require coordination among energy providers, construction firms, and digital service providers, creating ripple effects across the regional economy.
Mexico is rapidly becoming Latin America’s leading destination for data center investment. The rise of AI, nearshoring trends, and data sovereignty requirements have accelerated demand for secure, scalable infrastructure. Querétaro’s growth is a clear signal of investor confidence, but long-term success will depend on strengthening local supply chains and maintaining reliable access to energy.
The CloudHQ campus promises to be a major part of Mexico’s national digital strategy. As the country expands its role in the global tech economy, Querétaro is emerging as a key node in the network.
Still, not everyone views the project with enthusiasm. Some environmental groups have raised concerns about the energy demands of hyperscale facilities and their potential impact on local water resources. Others worry that the rapid pace of development could strain existing infrastructure or widen inequality if benefits are not evenly distributed. While officials have promised sustainable practices and community engagement, critics argue that long-term oversight will be essential to ensure the project delivers on its promises without compromising regional stability.