Las Minas de Ópalo de La Trinidad están a unos 12 kilómetros al sur de Tequisquiapan, en un pueblo del mismo nombre. Ese pueblo es reconocido por su tradición minera. Ahí, guías locales llevan a los visitantes al interior de la mina. Así, pueden ver la extracción de primera mano.
Además, el recorrido incluye el pulido y acabado de la piedra en talleres del propio sitio. Ahí, artesanos locales engarzan los ópalos terminados en joyería. Por ello, la visita combina un componente geológico con uno artesanal. Esta combinación es poco común en otros destinos de la región.
Recomendamos calzado antiderrapante y ropa oscura cómoda. Además, conviene acudir siempre con guía, ya que el acceso a los túneles no está permitido sin acompañamiento. Asimismo, Querétaro concentra una de las zonas opaleras más importantes de México. Por eso, la visita suele complementarse con la compra de piezas directamente de los mineros, a poco más de una hora de Zibatá.
The La Trinidad opal mines sit about 12 kilometers south of Tequisquiapan, in a town of the same name. That town is known for its mining tradition. There, local guides lead visitors into the mine. Visitors can see extraction firsthand.
The tour also includes polishing and finishing the stone at on-site workshops. There, local artisans set the finished opals into jewelry. As a result, the visit blends a geological angle with an artisanal one. This combination is uncommon among other destinations in the region.
We recommend non-slip footwear and comfortable dark clothing. Also, go with a guide, since tunnel access isn’t allowed unaccompanied. Likewise, Querétaro holds one of Mexico’s most important opal-mining zones. So, the visit is often paired with buying pieces directly from the miners, just over an hour from Zibatá.